Chihuahua, Chih.- El rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), Luis Rivera Campos, manifestó su preocupación por los daños ocasionados al edificio de Rectoría durante la manifestación realizada por estudiantes y otras personas, así como por las agresiones denunciadas contra integrantes de los medios de comunicación, y adelantó que la institución deberá seguir un protocolo que podría incluir la presentación de una denuncia ante la Fiscalía General del Estado.
Rivera Campos señaló que, aunque la Universidad mantiene abiertas sus puertas para escuchar y atender las demandas de la comunidad estudiantil, la movilización debió desarrollarse bajo un esquema de diálogo y comunicación, particularmente porque, de acuerdo con la institución, entre los participantes había personas que no forman parte de la comunidad universitaria.
“Estamos sumamente preocupados por los responsables de la convocatoria de esta marcha, sobre todo por los daños que tiene el edificio, por las agresiones con una de sus compañeras de los medios de comunicación”, expresó.
El rector explicó que finalmente sostuvo un encuentro con algunos de los jóvenes que participaron en la protesta, aunque consideró que la reunión pudo haberse desarrollado en un entorno diferente.
“Al final del día recibimos a los jóvenes. Esa reunión se debió dar en otro entorno y eso sí nos tiene sumamente preocupados por la responsabilidad que puedan tener estos jóvenes”, señaló.
Acuerdan canalizar peticiones específicas
Durante el encuentro, dijo, se acordó que las demandas planteadas de manera general sean acompañadas de información precisa, como la facultad a la que pertenecen los estudiantes, la problemática específica y las necesidades concretas, con el objetivo de que cada caso pueda ser canalizado y atendido por las autoridades correspondientes.
Mencionó que algunos de los planteamientos ya estaban siendo revisados con directores de distintas facultades.
Como ejemplo, indicó que en la Facultad de Artes hay estudiantes que plantearon necesidades relacionadas con equipos de aire acondicionado.
Explicó que la Universidad adquirió tres minisplits, pero su instalación requiere también adecuaciones eléctricas, por lo que no basta únicamente con adquirir los equipos.
Rivera Campos agregó que la instrucción es que los directores de las facultades mantengan apertura para recibir y atender las inquietudes de los estudiantes, incluso cuando se trate de problemáticas que correspondan a otras unidades académicas.
“Las denuncias tienen que tener ya un tema de datos precisos para poderla resolver. Ya hay la apertura de la Universidad y lo que nos interesa a nosotros es atender las peticiones de los universitarios”, afirmó.
El rector subrayó que la actual administración universitaria fue elegida por la comunidad de la UACH y, por ello, sostuvo que su responsabilidad principal es atender la voz de los estudiantes y demás integrantes de la institución.
Preocupa presencia de personas ajenas a la UACH
Uno de los principales puntos de preocupación para la Rectoría, dijo Rivera Campos, es la participación de personas que no estarían vinculadas formalmente con la Universidad.
Cuestionado sobre si esta situación podría representar la entrada del llamado “porrismo” a la institución, el rector respondió que se trata de personas que, según la información con la que cuenta la Universidad, no son universitarios y que habrían acudido a la movilización para generar daños.
“Son personas que no son universitarios, que no atienden a una petición problemática universitaria, sino que fueron convocados a un horario a generar daños, se retiraron”, afirmó.
En contraste, señaló que la participación propiamente universitaria habría sido mucho menor y estimó que fueron alrededor de 17 o 20 personas con matrícula de la UACH.
A su consideración, una movilización integrada por estudiantes plenamente identificados habría podido ser atendida mediante los mecanismos institucionales de diálogo.
No se les negó audiencia, asegura
Rivera Campos rechazó además que la Universidad hubiera negado una audiencia a los jóvenes que participaron en la manifestación.
Explicó que no existe un oficio mediante el cual se haya rechazado una solicitud de reunión y sostuvo que los estudiantes tampoco habían presentado formalmente una petición de audiencia.
Recordó que durante el día de la movilización las autoridades universitarias tenían actividades previamente programadas, entre ellas su participación en la Semana de Química y en un Congreso Internacional de Educación Física.
Insistió en que la Rectoría mantiene disposición para recibir a los universitarios y atender sus planteamientos.
Daños a edificio histórico deberán seguir protocolo
Respecto a las consecuencias de las pintas realizadas en el inmueble de Rectoría, el rector dejó claro que no existe por ahora un compromiso de que no habrá consecuencias legales para quienes resulten responsables.
Explicó que el edificio cuenta con un seguro debido a sus características como inmueble histórico, por lo que cualquier intervención para reparar los daños deberá cumplir con un protocolo.
“Este edificio no se puede pintar así, tiene un seguro por ser edificio histórico y tiene que venir el INAH y tiene que haber un proceso y es un protocolo”, explicó.
Rivera Campos señaló que el primer paso contemplado dentro de ese procedimiento es presentar una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, aunque enfatizó que la Universidad pretende transitar este proceso mediante el diálogo con los estudiantes y con quienes convocaron a la movilización.
“Ayer me decían: ‘asegúrenos que no va a haber consecuencias’. No, espéreme, espéreme, vamos a transitar juntos ese camino”, relató.
El rector reiteró que existe preocupación por la responsabilidad que pudiera derivarse de los daños ocasionados, pero sostuvo que la intención de la Universidad es mantener abiertos los canales de comunicación con la comunidad estudiantil.
“Vamos a hacerlo de la mejor manera, sobre todo buscando el acercamiento con la comunidad universitaria, con ustedes que convocaron a la marcha”, concluyó.
La nota conserva como postura de la Rectoría las afirmaciones sobre personas ajenas a la UACH, la convocatoria y la posible responsabilidad legal, sin presentarlas como hechos judicialmente acreditados.